Esto no es una oda a las cucharas de madera aunque pueda ser
algo bastante parecido. En toda casa en que alguna vez se cocine algo, ya sea a
menudo o de vez en cuando, debería haber una cuchara de madera, casi como una
obligación.
Sus ventajas son muchas: por ejemplo, es “amigable” con
sartenes y ollas al punto que puede usarse en superficies antiadherentes porque
no daña el teflón; otra ventaja se relaciona con la conducción del calor: el
mango de la cuchara se va a mantener a temperatura agradable mientras mezclamos
una preparación muy caliente. Sirve para todo, esa parece ser un gran punto a
favor, podemos mezclar preparaciones de todo tipo, preparaciones livianas o
un batido pesado sin romperse.
El lavado no tiene ningún secreto en especial, lavar como
cualquier otro elemento, diría que la única precaución es la de guardarla bien
seca, si tienen un colgadero de utensilios en la cocina no hay problema.
Algunos dicen que no altera el sabor de las preparaciones
como sí puede hacerlo un utensilio de metal, yo no llego a tal grado de
sofisticación.
Y por último, uno de los datos más relevante: son baratas!
¿Ustedes tienen algo más para agregar?
Cocinen y disfruten.
Candela
